Creative Commons CCO.
«Una vez, en algún momento de su primera juventud, quizá con quince o dieciséis años, oyó o leyó en alguna parte, o bien intuyó por sí mismo, que la vida se resuelve siempre en fracaso. Siempre, sin excepción. Porque siempre, al final, todos envejecen, mueren y no cumplen sus sueños».
Luis Landero, Lluvia fina.
