Los cuadernos de Vogli

«Pertenezco a esa parte de la humanidad —una minoría a escala planetaria pero creo que una mayoría entre mi público— que pasa gran parte de sus horas de vigilia en un mundo especial, un mundo hecho de líneas horizontales en el que las palabras van una detrás de otra y en el que cada frase y cada punto y aparte ocupan su lugar debido: un mundo que puede ser muy rico, quizá incluso más rico que el no escrito, pero que, en cualquier caso, requiere cierto trato especial para situarse dentro de él».

Italo Calvino

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https://loscuadernosdevogli.blogspot.com/2019/12/rob-gonsalves-de-modo-que-es-asi-como.html
Rob Gonsalves 
«De modo que es así como ellos regresan, los muertos. A veces, después de más de siete décadas emergen del hielo, y yacen al borde de la morrena, un montocillo de huesos esmerilados y un par de botas claveteadas».
W. G. Sebald, Los emigrados.
Traducido por Teresa Ruíz Rosas.
Dora Maar, Sans Titre (Main-coquillage), 1934 ©.

«Sobre la superficie de su escritorio descansa, en recuerdo a Métilde, una impresión de yeso de su mano izquierda con la que felizmente había conseguido hacerse poco antes del descalabro, como a menudo piensa cuando escribe. Esta mano significa para él casi tanto como lo que Métilde le hubiera podido significar. En especial es la ligera encorvadura del dedo anular lo que le produce emociones de una intensidad que hasta ahora no había experimentado».

W.G. Sebald, Vértigo.
Traducido por Carmen Gómez García.
Miriam Valle.

«Nadie puede explicarme qué ocurre dentro de nosotros cuando se abren de golpe las puertas tras las que se esconden los terrores de la infancia».

W.G. Sebald, Austerlitz.

«Siempre he procurado mostrar en mi trabajo mi respeto hacia aquellos por los que me siento atraído, en cierto modo quitarme el sombrero ante ellos, tomando prestada alguna bella imagen o algunas palabras especiales, pero una cosa es cuando, para recordar a un colega caído, se hace un signo, y otra cuando uno no se puede deshacer de la sensación de que alguien le está haciendo guiños desde el otro lado».
W.G. Sebald. El paseante solitario. En recuerdo de Robert Walser.
 Edward Hopper, Sunday. 1926. Private Collection. 

«De vez en cuando ocurría aún que se perfilara en mi cabeza un razonamiento con hermosa claridad, pero sabía ya, mientras eso sucedía, que no estaba en condiciones de retenerlo, porque, en cuanto tomara el lápiz, las infinitas posibilidades del idioma, a las que antes podía abandonarme con confianza, se convertirían en una mescolanza de frases de pésimo gusto. No había giro de frase que no resultara ser una lamentable muletilla, ni palabra que no sonara vacía y falaz. Y en ese espantoso estado de ánimo me pasaba horas y días mirando a la pared, me atormentaba el espíritu y aprendía poco a poco a comprender lo horrible que es que incluso la tarea o el deber más nimio, como, por ejemplo, ordenar un cajón de cosas diversas, pueda ser superior a nuestras fuerzas».

W.G. Sebald, Austerlitz.
Nina Sten-Knudsen, I am drawing things that happened a long time ago

«Kafka, que a menudo se sentía como un espectro entre sus semejantes, sabía con qué ansia insaciable rondan los muertos a los que todavía no lo están. Toda su literatura puede entenderse como una forma de noctambulismo o como el estado que lo precede. "Sin peso, sin huesos, sin cuerpo he deambulado dos horas por las calles, pensando en lo que había soportado mientras escribía esta tarde"».
W.G. Sebald, "Kafka en el cine", Campo Santo.