Los cuadernos de Vogli

«Pertenezco a esa parte de la humanidad —una minoría a escala planetaria pero creo que una mayoría entre mi público— que pasa gran parte de sus horas de vigilia en un mundo especial, un mundo hecho de líneas horizontales en el que las palabras van una detrás de otra y en el que cada frase y cada punto y aparte ocupan su lugar debido: un mundo que puede ser muy rico, quizá incluso más rico que el no escrito, pero que, en cualquier caso, requiere cierto trato especial para situarse dentro de él».

Italo Calvino

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«Los clásicos son libros que ejercen una influencia particular ya sea cuando se imponen por inolvidables, ya sea cuando se esconden en los pliegues de la memoria mimetizándose con el inconsciente colectivo o individual».

Italo Calvino, Por qué leer los clásicos.

Traducido por Aurora Bernárdez.

https://loscuadernosdevogli.blogspot.com/2019/10/sergey-nivens-cuando-me-aparto-del.html
Sergey Nivens

«Cuando me aparto del mundo escrito para reencontrar mi lugar en el otro, en lo que solemos llamar el mundo, hecho de tres dimensiones, cinco sentidos y poblado por miles de millones de seres como nosotros, esto equivale para mí a repetir, cada vez, el trauma del nacimiento, a dar forma de realidad inteligible a un conjunto de sensaciones confusas y a elegir una estrategia para enfrentar lo inesperado sin que me destruya». 

Italo, Calvino, Mundo escrito y mundo no escrito.


Traducido por Ángel Sánchez-Gijón.
https://loscuadernosdevogli.blogspot.com/2019/07/julie-de-waroquier-no-sabia-lo-que.html
Julie de Waroquier

«No sabía lo que quería. Lo único que sabía era cuán distante estaba —él como todos— del vivir como hay que vivir lo que deseaba vivir».
Italo Calvino, Jornada de un escrutador.


Traducido por Ángel Sánchez-Gijón.

 Marc Chagall, La promenade. 1918.

«La levedad para mí se asocia con la precisión y la determinación, no con la vaguedad y el abandonarse al azar».
Italo Calvino, Seis propuestas para el próximo milenio.
Traducido por Aurora Bernárdez y César Palma.
 

«Usnelli, en el bote, era todo ojos. Comprendía que lo que ese momento le ofrecía la vida era algo que no a todos les es dado mirar con los ojos abiertos, como el corazón más deslumbrante del sol. Y en el corazón de ese sol había silencio. Todo lo que allí había en ese momento no podía traducirse en ninguna otra cosa, quizá ni siquiera en un recuerdo».
Italo Calvino, La aventura de un matrimonio (Los amores difíciles).
Traducido por Aurora Bernárdez.

Ravshaniya Azoulay

«Al llegar aquí debemos recordar que la idea de que el mundo está constituido por átomos sin peso nos sorprende porque tenemos experiencia del peso de las cosas, así como no podríamos admirar la levedad del lenguaje si no supiéramos admirar también el lenguaje dotado de peso».

Italo Calvino, Seis propuestas para el próximo milenio.
Anne Barres

«A veces pienso en la materia del libro que debo escribir como algo que ya existe: pensamientos ya pensados, diálogos ya pronunciados, historias ya ocurridas, lugares y ambientes vistos; el libro no debería ser sino el equivalente del mundo no escrito traducido a escritura. Otras veces en cambio me parece comprender que entre el libro que debo escribir y las cosas que ya existen puede haber solo una especie de complementariedad: el libro debería ser el contrapunto escrito del mundo no escrito; su materia debería ser lo que no es ni podrá ser salvo cuando esté escrito, pero cuyo vacío siente oscuramente lo que es en su propia imperfección».
Italo Calvino, Si una noche de invierno un viajero.
Pierre Bonnard, Young Woman Writing, 1908. Barnes Foundation
«Un libro escrito no me consolará nunca de lo que he destruido al escribirlo: esa experiencia que, custodiada durante todos los años de mi vida, tal vez me hubiera servido para escribir el último libro, y que solo me bastó para escribir el primero».

Italo Calvino, Nota preliminar de El Sendero de los nidos de araña.

Claude Monet, La Gare Saint-Lazare, 1877. Museo de Orsay.

«La novela comienza en una estación de ferrocarril, resopla una locomotora, un vaivén de pistones cubre la apertura del capítulo, una nube de humo esconde parte del primer párrafo».
Italo Calvino, Si una noche de invierno un viajero.
Edgar Degas. After the Bath, Woman drying herself. 1890–95. National Gallery, London.

«Al otro lado de la toalla la señora se había soltado el sujetador sin preocuparse de que él la mirase o no. Amedeo no sabía si mirarla fingiendo que leía o si leer fingiendo que la miraba. Las dos cosas le interesaban, pero mirarla le parecía mostrarse demasiado indiscreto, seguir leyendo, demasiado indiferente».
Italo Calvino, La aventura de un lector (Los amores difíciles).
Remedios Varo. La huida.
«El infierno de los vivos no es algo por venir; hay uno, el que ya existe aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Hay dos maneras de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de dejar de verlo. La segunda es arriesgada y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacer que dure, y dejarle espacio».
Italo CalvinoLas ciudades invisibles

Baucis


«Después de andar siete días a través de boscajes, el que va a Baucis no consigue verla y ha llegado. Los finos zancos que se alzan del suelo a gran distancia uno de otro y se pierden entre las nubes, sostienen la ciudad. Se sube por escalerillas. Los habitantes rara vez se muestran en tierra: tienen arriba todo lo necesario y prefieren no bajar. Nada de la ciudad toca el suelo salvo las largas patas de flamenco en que se apoya, y en los días luminosos, una sombra calada y angulosa que se dibuja en el follaje.
Tres hipótesis circulan sobre los habitantes de Baucis: que odian la tierra; que la respetan al punto de evitar todo contacto; que la aman tal como era antes de ellos, y con catalejos y telescopios apuntando hacia abajo no se cansan de pasarle revista, hoja por hoja, piedra por piedra, hormiga por hormiga, contemplando fascinados su propia ausencia».

Italo Calvino, Las ciudades invisibles.