Manuel García González, Yubarta.
«Fue al final de mi estancia, cuando estaba a punto de tomar el transbordador de vuelta a Boston, cuando decidí ir a ver ballenas. Abandoné la tierra y subí al bote. Cuarenta minutos después, frente al barco de Stellwagen, una yubarta emergió frente a mí. Todavía sigue ahí».
Philip Hoare, El alma del mar.
Traducido por Joan Eloi Roca.
