
Paul Delvaux, Marine.
«El océano no era un acuario, que no dejaba de ser un entono artificial. El océano era un mundo. Y los mundos no son arte. Dorothy pensó en los seres vivos que se movían en aquel mundo: grandes, crueles y hambrientos. Como nosotros».
Rachel Ingalls, La señora Caliban.
Traducido por Carles Andreu.