«Aquellas brumas de los montes son para mí un recuerdo indeleble; otras cosas se me han olvidado: odios y cariños, favores y desprecios, han pasado por mí sin dejar una huella; esas brumas, en cambio, anegaron mi alma para siempre; ya no salen de ella, ya no saldrán jamás».Pío Baroja, Fantasías vascas.
«Pertenezco a esa parte de la humanidad —una minoría a escala planetaria pero creo que una mayoría entre mi público— que pasa gran parte de sus horas de vigilia en un mundo especial, un mundo hecho de líneas horizontales en el que las palabras van una detrás de otra y en el que cada frase y cada punto y aparte ocupan su lugar debido: un mundo que puede ser muy rico, quizá incluso más rico que el no escrito, pero que, en cualquier caso, requiere cierto trato especial para situarse dentro de él».
Italo Calvino
